Si no has visitado aún, seguramente has escuchado hablar de San Miguel de Allende en Guanajuato. Su imponente parroquia, sus calles, mercados, jardines y puntos hermosos para la foto, todo suma para que sea uno de los destinos turísticos más llamativos. Seguro todo el año es así, pero por que no aprovechar y visitarlo en sus fiestas patronales. De esto te voy a contar, más específico de “La Alborada” la fiesta más importante para su gente.
Todo el mes de septiembre hay eventos en San Miguel de Allende, empezando por festejar la ruta de la independencia y al General Ignacio Allende. La parroquia celebra a su santo a finales de este mes. Para mi recomendación y esta reseña acudimos a los 100 años de La Alborada en septiembre de 2024. Como todo buen santo quiere fiesta grande, comparable al de su parroquia y todo inició cuando una fiesta con estrellas y desfile se cambió de fecha para, también formar parte en la celebración de San Miguel. La fiesta inicia a las 10 de la noche del día 28, las comunidades de los alrededores se preparan para llevar estrellas y su promesa al centro. Nosotros fuimos a la comunidad de La Aurora quienes ya estaban con música, baile, comida y preparando los últimos detalles. Sabíamos que iba a ser una noche larga por lo que empezamos a integrarnos a la fiesta. Todo este ambiente se mantiene hasta aproximadamente las 3 de la mañana, lapso en que se reúne el desfile y todo lo que se va llevar hacía los jardines del centro, acompañados de música de banda, mojigangas, pirotecnia, estrellas de todo y monumentales. Esto apenas es el comienzo y un buen vistazo de todo lo que viene.
La Aurora tiene su origen como una fábrica textil y donde los obreros iniciaron esta festividad en honor a la Virgen de la Purísima Concepción. Ahora junto a las comunidades de La Estación y el Valle del Maíz; se forman los diferentes contingentes que en la madrugada desfilan con destino a la catedral; todos acompañados de fiesta, música de viento, alegría y muchos cohetes, haciendo mucho ruido entre las calles como muestra regocijo. La fiesta es más grande llegando al centro de la ciudad.
Mi parte favorita y la más fuerte. Todos los contingentes reunidos antes de las 5 de la mañana para ser testigos de la mayor quema de pirotecnia frente a la catedral, aunque algo riesgoso si estabas muy al frente; las campanas sonando, la gente más aventurada sorteando los fuegos artificiales que parecían estar apuntados directamente a sus personas. Todo esto por más de una hora, hasta llegar a ver el amanecer para cantar las mañanitas. Finalizar las actividades de fiesta por la mañana después de una noche muy movida y activa. Ojalá pudiera expresarte todo lo que viví en estos festejos. Muchas emociones, sorpresas y recuerdos para guardar. La lluvía no logró deternos, el frío no se sentía con la compañía y con la luz de la gente. La vibra todo el tiempo fue familiar, eso si, con mucha gente. Formar parte es algo que me gustaría hacer de nuevo ahora que conozco más de la tradición. ¿Vamos este año?
Para finalizar te dejo la galería que puedes ver completa en mi instagram. No olvides dejar tu corazoncito y comentario en esta red social.